… y nuestras obras siguen marcando el paso
La primavera empieza a abrirse paso y, con ella, los días se alargan y la obra gana impulso. Cada uno de nuestros proyectos se encuentra en una fase distinta de su desarrollo, pero todos avanzan con una misma lógica: orden, planificación y ejecución constante.
Un mes más, hacemos de este espacio una ventana desde la que compartir como van tomando forma nuestros proyectos en Oviedo y Villaviciosa.
Oviedo: cuando los proyectos empiezan a convertirse en realidad
En Alea Cadenas, nuestro edificio en Plaza de la Enseñanza, hemos vivido en estas últimas semanas uno de esos momentos que marcan un antes y un después en cualquier promoción. Si el mes pasado empezábamos a intuirlo, con la retirada parcial del andamiaje, hoy el edificio se muestra ya sin velos, con su fachada completamente despejada.
La desaparición total de los andamios no solo descubre sus tres fachadas, sino que refleja con claridad el paso dado entre lo proyectado y lo construido. Es ese instante en el que la obra deja de ser un camino, para convertirse, por fin, en una realidad visible.
En el interior, bajo la batuta de Paco, nuestro Jefe de Obra, la obra avanza con un ritmo preciso y perfectamente orquestado; cada equipo interviene a su tiempo, cada fase encaja con la siguiente y el conjunto responde a una lógica clara de orden, coordinación y exigencia en el detalle.
Así, mientras las viviendas entre la primera y la quinta planta ya están completamente terminadas, el equipo de pintura avanza por la sexta, acercándose al cierre de los acabados. Al mismo tiempo, las cocinas de Estudio Santos continúan su instalación y ya alcanzan los áticos, manteniendo el nivel de calidad previsto desde el inicio. Todo ello se acompaña de carpinterías y suelos laminados ya finalizados en varias plantas, consolidando ese mencionado paso —cada vez más evidente— de “obra” a “vivienda”.
En el exterior, el edificio empieza a relacionarse con su entorno. La urbanización ya está en marcha y en abril abordaremos el aglomerado de las tres plantas sótano que albergan los garajes y parte de los trasteros, acercándonos a la fase final con la misma disciplina que en el resto del proceso.

En Ayalga Cadenas II el momento de obra es distinto, pero la exigencia no cambia. No estamos aún en una fase tan avanzada como en Alea, pero sí en ese punto decisivo en el que el edificio comienza a revelarse desde dentro, donde cada espacio empieza a encontrar su sentido.
Además, no es una promoción más: es un activo que pasará a formar parte de nuestro patrimonio y que destinaremos al alquiler. Por eso, desde su origen, se concibe con una mirada más amplia, que va más allá de cómo se construye, anticipando cómo se va a vivir, a gestionar y a perdurar en el tiempo.
Con esa mirada, la obra avanza con solidez. La escalera 2, con sus 26 viviendas ya completamente tabicadas, permite leer con claridad la distribución interior —con tipologías de 1, 2 y 3 dormitorios—, mientras que en la escalera 1 la ejecución alcanza ya la tercera planta, completando progresivamente su desarrollo en altura.
La obra gana intensidad y entra en una nueva fase: los azulejistas ya trabajan en el edificio, mientras se preparan los siguientes pasos —el montaje de la fachada ventilada y la instalación de la carpintería exterior— que impulsarán el conjunto.
Porque aquí cada avance no solo suma metros construidos, sino que anticipa la forma en la que el edificio se va a vivir. Todo bajo una misma premisa: durabilidad, eficiencia, funcionalidad y coherencia en el conjunto
Villaviciosa: construir bien desde lo que no se ve
En Gaya Cadenas, seguimos en una fase donde lo importante no es lo visible, sino lo estructural. Los muros pantalla ya han sido ejecutados definiendo el perímetro de las dos plantas sótanos y garantizando la estabilidad de todo el conjunto.
¿Qué sigue ahora?
Nuestro equipo de encofradores ha iniciado ya los trabajos de ejecución de la viga que coronará los muros pantalla, una estructura de hormigón armado que refuerza el conjunto y sobre la que descansará el edificio, marcando el orden de todo lo que vendrá después. Con su finalización, arrancará el vaciado de los sótanos y la obra dará un nuevo paso adelante.
Porque hay momentos en obra que no se ven, pero lo condicionan todo. Y este es uno de ellos, aquí se define, en gran medida, cómo se comportará el edificio en el futuro.
Y es que si algo tenemos claro es que un edificio bien terminado no empieza en los acabados, sino mucho antes.
Cerramos marzo con buenas sensaciones y, sobre todo, con la tranquilidad de que cada paso se está dando como debe.
Ahora, con la Semana Santa ya aquí, llegan unos días para desconectar y coger impulso.
Nosotros seguiremos, avanzando, a pie de obra.











