Hay meses en los que las obras avanzan, y hay meses, como este, que además nos recuerdan por qué hacemos lo que hacemos.

En Oviedo, Alea Cadenas se prepara para recibir a sus primeros vecinos después de muchos meses de esfuerzo y dedicación. En Villaviciosa, Gaya Cadenas empieza a crecer sobre el terreno, mientras sus futuros propietarios comienzan a imaginar y personalizar sus hogares. Y en Llara Cadenas, los cimientos ya están listos para sostener un proyecto llamado a convertirse en un nuevo referente.

Tres promociones en momentos diferentes, pero unidas por una misma forma de entender nuestro trabajo: construir viviendas de calidad, escuchar a nuestros clientes y cuidar el entorno en el que vivimos.

Alea Cadenas: El final del camino

Durante la ejecución de la obra hay momentos que son especiales. Primero, el inicio del movimiento de tierras, cuando un solar vacío empieza a transformarse en algo mucho más grande. Más tarde, la finalización de la estructura, que permite ver por primera vez el edificio en toda su dimensión. Finalmente, el remate de los últimos detalles, esos que anuncian que el final está cerca. Pero ninguno se compara con ese instante en el que los futuros propietarios cruzan por primera vez la puerta de su vivienda terminada.

En Alea Cadenas estamos viviendo precisamente ese momento. Después de muchos meses de trabajo, ilusión y dedicación, las 46 viviendas de la promoción se encuentran ya en su fase final y la entrega está cada vez más cerca.

Durante las últimas semanas, gran parte de nuestros compradores ya han podido recorrer sus futuros hogares, caminar por sus estancias, contemplar las vistas desde sus terrazas y empezar a imaginar cómo será su nueva vida entre esas paredes.

La acogida no ha podido ser mejor. Sus comentarios, sus sonrisas y esa emoción difícil de describir que aparece cuando alguien descubre que la realidad incluso supera a las expectativas son, sin duda, la mejor recompensa al trabajo realizado.

Nos gusta pensar que construir viviendas es mucho más que levantar edificios. Es crear los escenarios donde se vivirán cumpleaños, cenas improvisadas, tardes de lluvia y mañanas de domingo. Y precisamente eso es lo que está a punto de ocurrir en Alea Cadenas.

Ya queda muy poco para que las llaves cambien de manos y las viviendas se llenen de vida. Porque las mejores obras no terminan cuando acaba la construcción, las mejores obras empiezan cuando alguien llega a casa.

Mientras tanto, a apenas unos kilómetros de Oviedo, en Villaviciosa, la ilusión se vive desde una perspectiva completamente distinta. Si en Alea Cadenas hablamos de una meta cercana, en Villaviciosa estamos ante esos primeros pasos que marcan el carácter de una obra.

Gaya Cadenas: Empezando a subir

Han sido semanas de avances significativos. Ya se han excavado y vaciado por completo las dos plantas sótano que albergarán las plazas de garaje y parte de los trasteros, una fase de enorme complejidad técnica que constituye la base sobre la que crecerá todo el edificio.

Actualmente, los trabajos se centran en la ejecución del forjado de la planta del sótano superior, un nuevo hito que permite empezar a imaginar los espacios y dimensiones que muy pronto irán emergiendo sobre la rasante.

Y si hay una imagen que simboliza el comienzo de una construcción, esa es, sin duda, la llegada de la grúa torre. Hace unas semanas hemos asistido a su montaje, un acontecimiento siempre especial que cambia por completo la fisonomía de la obra y que acompañará al equipo durante gran parte del proceso constructivo.

Pero no todo está ocurriendo en la obra. También estamos comenzando a reunirnos con los compradores para estudiar las modificaciones y adaptaciones que desean incorporar a sus viviendas. Son encuentros que nos gustan especialmente, porque es ahí donde un edificio deja de ser un conjunto de planos para empezar a llenarse de personalidad.

En Promotora Cadenas siempre hemos defendido que una vivienda debe adaptarse a quien la vive, y no al revés. Escuchar, comprender y acompañar a cada familia en este proceso forma parte de nuestra manera de entender la promoción inmobiliaria: construir edificios de calidad, sí, pero sobre todo crear hogares únicos, pensados para las personas que los van a disfrutar durante muchos años.

Dicen que los edificios empiezan a construirse mucho antes de levantar sus primeras plantas: comienzan con una idea, continúan con el esfuerzo diario y crecen gracias a la ilusión compartida. En Gaya Cadenas esa ilusión ya se puede sentir.

Llara Cadenas: Pilotaje del solar completado

En Llara Cadenas también hemos vivido semanas de intenso trabajo y excelentes noticias. De hecho, el pilotaje del solar se ha completado en un plazo inferior al inicialmente previsto.

En total, se han ejecutado 145 pilotes sobre los cuales se levantará la promoción. Pero, ¿qué significa exactamente esto?

Podríamos decir que los pilotes son las raíces invisibles del edificio. Grandes elementos de hormigón armado que transmiten el peso de la construcción a las capas más resistentes del subsuelo. Es una de esas fases de la obra que nunca se verá, pero que resulta absolutamente esencial, ya que las mejores construcciones no empiezan por lo que se ve, sino por aquello que permanece oculto y sostiene todo lo demás.

Superado este importante paso, ahora toca preparar el terreno para comenzar la excavación de la planta sótano, donde se ubicarán las plazas de garaje. Poco a poco, el proyecto irá emergiendo y los espacios que hoy imaginamos sobre el plano empezarán a hacerse visibles.

Pero construir también implica una responsabilidad con el entorno en el que desarrollamos nuestra actividad. Por ello, y dentro del compromiso adquirido con el Ayuntamiento, hemos llevado a cabo la plantación de 32 árboles en las inmediaciones de la promoción, compensando así la tala de ejemplares que resultó necesaria para poder ejecutar las obras.

Nos gusta pensar que cada árbol plantado es una forma de devolver al entorno parte de lo que recibimos de él. Desarrollar una promoción inmobiliaria no consiste únicamente en levantar viviendas, también supone contribuir a crear lugares más agradables, más sostenibles y más humanos.

En Llara Cadenas estamos construyendo desde los cimientos, los del edificio, por supuesto, pero también los de una manera de hacer las cosas basada en la calidad, el respeto por el entorno y la convicción de que las obras pasan, mientras que los hogares y los lugares donde vivimos permanecen.

Nos sentimos afortunados por poder acompañar a tantas familias en el camino hacia su nuevo hogar.

Porque las viviendas se construyen con materiales, pero los hogares, esos se construyen con ilusión.

Hasta el próximo mes.